Con la generación MC, el Accent III deja atrás buena parte de la imagen rústica de las Hyundai antiguas. La línea es más limpia, el habitáculo un poco mejor presentado y la pequeña berlina ya no busca solo batir a un Renault Clio por precio, sino tranquilizar con su simplicidad de uso. En el mercado de ocasión sigue siendo un coche creíble para quien quiere una gasolina simple, ligera y sin arquitectura complicada.
En Europa, la berlina gira sobre todo alrededor de los 1.4 G4EE de 97 CV y 1.6 G4ED de 112 CV, con caja manual mayoritaria y automática clásica en ciertos 1.4. Se mantiene una receta muy legible: tracción, motores Alpha II, distribución por correa, inyección gasolina y electrónica limitada. Eso basta para conservar costes de mantenimiento razonables, a condición de no comprar un coche que ya haya pasado varios años con cambios de aceite, refrigeración o caja seguidos a la economía.