Con la generación LC, Hyundai saca al Accent II del simple papel de coche pequeño de descuento. La línea gana seriedad, la berlina mejora maletero y presentación, y el coche se plantea con más claridad frente a un Hyundai i20 o a un Accent Hatchback II jugando sobre todo con la relación precio/equipamiento. Sigue sin ser una citadina refinada, pero es una Hyundai mucho más lograda que el primer Accent.
En 1999-2006 la oferta es más amplia de lo que parece: 1.3 G4EA en 75 o 86 ch, 1.5 G4EK de 12 válvulas, 1.5 16V G4EC, 1.6 16V G4ED y, desde principios de los 2000, el 1.5 CRDi D3EA de 82 ch. La caja manual sigue siendo la más coherente, aunque existen automáticas clásicas en varios gasolina. Técnicamente el Accent II es fácil de entender: tracción, distribución por correa, trenes ligeros y electrónica aún limitada. Toda la diferencia está en el mantenimiento realmente sufrido por el coche.