Producido de 1994 a 2004, con un importante rediseño llamado 'New Edge' en 1999, el Mustang IV (SN95) reavivó el interés por los deportivos americanos frente al Chevrolet Camaro. Ofrece una mecánica probada, en particular con el muy solicitado V8 de 4.6L, y representa una excelente puerta de entrada al mundo de los muscle cars gracias a su sencillez y fiabilidad general.
El V8 de 4.6L es especialmente sólido y puede alcanzar kilometrajes muy altos si se mantiene bien. Sin embargo, hay que prestar atención al colector de admisión de plástico, que tiende a agrietarse, así como a las bobinas de encendido. En cuanto a la transmisión, la caja de cambios manual T45 puede resultar frágil si se maltrata, mientras que la TR-3650 (aparecida en 2003) es mucho más robusta. La caja automática 4R70W exige cambios de aceite regulares para no patinar.