Estrenada a finales de 2009, la segunda generación del Citroën C3 se niega a abandonar su simpática línea de huevo, pero da un estirón cualitativo apabullante al tomar prestados los acabados del sibarita DS 3. Su gancho comercial más arrebatador fue el parabrisas panorámico 'Zénith' (disponible como opción), que prolonga el cristal hasta la mitad del techo y baña de luz los asientos delanteros.
En sus primeros años de vida se nutrió de los conocidos bloques VTi (1.4 de 95 CV y 1.6 de 120 CV) y los robustos diésel 1.4 HDi. El verdadero punto de inflexión llega con su restyling (Fase II en 2013), momento en el que adopta los revolucionarios tres cilindros 'PureTech' atmosféricos (68 y 82 CV). Son motores de bajísimo consumo, pero tristemente célebres por introducir la correa de distribución bañada en aceite.