El EXT combina el estilo del Escalade con la lógica de la pick-up de lujo de caja corta, en una receta típicamente norteamericana. Más espectacular que útil para muchos usos europeos, sigue siendo buscado por su carácter muy específico. Su universo de comparación es el de un Lincoln Navigator convertido en pick-up vestida de gala, más que el de un SUV de lujo convencional. Es un vehículo de imagen, pero también una herramienta que a menudo ha trabajado.
El V8 6.0 y la tracción integral dan la base técnica esperada, pero el EXT añade sus propias exigencias: caja de carga, portón, estanqueidad y uso utilitario a veces intenso. Muchos ejemplares han remolcado o cargado peso, lo que desgasta la suspensión trasera, la caja y la transmisión más rápido que un Escalade normal. Una carrocería bonita no debe hacer olvidar esta realidad mecánica, sobre todo en los coches con ruedas grandes o preparados para el espectáculo.