La tercera generacion cambia bastante la filosofia del `Enclave`. Buick deja atras el gran V6 atmosferico y lo sustituye por un `2.5 turbo` de `328 CV`, integrado en un conjunto mucho mas tecnologico con pantallas panoramicas y ayudas a la conduccion mas ambiciosas. El resultado sigue siendo un SUV familiar muy amplio, pero con mas respuesta en recuperacion y mucha mas dependencia de una electronica sana.
En el uso diario, este Enclave reciente quiere subir de nivel por ambiente interior y por fluidez de sus asistentes. Frente a un Chevrolet Traverse, apuesta mas claramente por el confort y la presentacion. El nuevo cuatro cilindros turbo aporta mas par a bajo regimen, pero tambien exige una disciplina de aceite y refrigeracion bastante mas estricta que la del viejo V6.