El Z3 M Coupé es un objeto aparte, pero es absolutamente necesario resistirse a su cotización y a su imagen. En el mercado de ocasión, no solo se compra un diseño de culto. Se compra sobre todo un verdadero y pequeño BMW M con motor S50 o S54, con un chasis muy específico, una suspensión firme y un coste de puesta a punto que puede subir muy rápido si el coche ha sido llevado al límite o mal mantenido.
Los motores S50B32 y S54B32 proporcionan un carácter excepcional, pero imponen un examen riguroso del VANOS, la refrigeración, la lubricación y la regularidad en caliente. La caja de cambios manual, el embrague, el diferencial, los trenes de rodaje y los frenos cuentan por igual. Un buen Z3 M Coupé debe sentirse nervioso, preciso y muy sano. Uno malo oculta sus necesidades tras su aura.