El G05 lleva al X5 a un nivel casi XXL de tecnología y presentación. Una plataforma CLAR más avanzada, interfaces más ricas, más asistentes y, sobre todo, versiones híbridas enchufables muy convincentes sobre el papel. En el mercado de ocasión, esto se traduce en una regla sencilla: un G05 ya no se compra solo por el motor. El software, la batería de 12 V, los sensores, los frenos y el estado de los trenes de rodaje importan tanto o más.
Los B58, B57 y los híbridos 45e y más tarde 50e son atractivos si el historial es limpio. Pero el peso, las ruedas grandes, la suspensión neumática, los sistemas ADAS y el coste de los recambios cambian la ecuación rápidamente. Un buen coche debe mostrarse totalmente regular: carga limpia, asistentes sin errores, cambios precisos, ninguna imprecisión en el tren delantero y una frenada coherente. De lo contrario, el presupuesto de reparación sube de prisa.