El X5 E53 inicia la historia de los SAV de BMW con una idea muy clara: ofrecer un vehículo familiar grande que se perciba más como una berlina de BMW que como un todoterreno clásico. Hoy en día, esta es exactamente la manera correcta de comprarlo. Se busca una base mecánica grande y bastante sencilla, con confort y peso, y no un SUV moderno capaz de ocultar un mantenimiento regular.
Los motores M54, M62 y el diésel M57 pueden resultar muy convincentes si el historial acompaña. Pero en un E53, el verdadero tema es el conjunto: la refrigeración, la caja de cambios automática, la transmisión, el tren de rodaje, la corrosión en el portón trasero y, a veces, la suspensión neumática trasera. Un coche bonito sigue transmitiendo la sensación de un BMW grande y sólido; uno malo se convierte rápidamente en una colección de facturas en un vehículo que de por sí es pesado.