El Serie 1 E87 abrió en 2004 un territorio bastante único: un compacto BMW de tracción trasera, motor longitudinal y el verdadero temperamento de una pequeña berlina deportiva acortada. En el mercado de ocasión, este es todo su atractivo, pero también su trampa. Uno puede creer que está comprando un simple compacto premium envejecido, cuando hay que leerlo como un pequeño BMW completo, con sus trenes de rodaje, sus neumáticos y su mecánica.
En los primeros años de modelo, la elección del motor ya cuenta mucho. Los gasolina de cuatro cilindros N45/N46 exigen una lectura seria sobre el aceite, la regularidad y el mantenimiento rutinario. El diésel M47 puede ser una buena base si la admisión, la EGR y el historial están limpios. El 130i con el N52 cambia totalmente el nivel de deseo, pero entonces hay que mirar la refrigeración, la transmisión y el eje trasero con la misma exigencia.