El Abarth 695 es la expresión más exclusiva de la familia, con prestaciones altas y ediciones limitadas de fuerte valor emocional. Es un modelo enfocado tanto al disfrute al volante como al interés coleccionista.
Su carácter es más extremo que el de un 595 estándar y exige un conductor que priorice tacto deportivo sobre comodidad. Para una entrada más equilibrada a la gama, el Abarth 595 sigue siendo la referencia natural.
En mantenimiento, la trazabilidad de servicios, el estado de frenos y chasis, y el uso de componentes correctos son claves para preservar fiabilidad y valor de reventa, especialmente en series limitadas.