El Abarth 600 representa el salto de la marca hacia una propuesta más moderna y electrificada, sin renunciar al enfoque deportivo. Mantiene el ADN Abarth, pero con una arquitectura adaptada a la nueva movilidad.
En el mercado se posiciona como crossover compacto de altas prestaciones para uso diario. Frente al Fiat 600, el Abarth ofrece una calibración más contundente en aceleración y comportamiento dinámico.
A nivel de mantenimiento, además de frenos, neumáticos y suspensión, cobran importancia las actualizaciones de software y los controles de sistema eléctrico en las versiones electrificadas.