El Toyota Land Cruiser Prado J250 desde 2024 renueva el modelo sin abandonar el chasis separado, la transmisión 4x4, la reductora ni su orientación viajera. Según mercado monta el diésel 2.8 1GD-FTV de 204 CV, a veces con caja automática de 8 marchas, o los gasolina 2.4 turbo T24A-FTS y 2TR-FE fuera de Europa.
En el mantenimiento del Toyota Land Cruiser Prado, el 1GD-FTV con cadena exige aceite adecuado, DPF y EGR controlados, además de revisar inyectores, turbo, intercooler y nivel de aceite después de las regeneraciones. La ciudad, el ralentí prolongado, el polvo y el remolque acortan los controles de DPF, aceite de caja, neumáticos y frenos.
En cada revisión importante conviene comprobar caja, transfer, diferenciales, bloqueos, crucetas, fuelles, neumáticos iguales y refrigeración. También requieren inspección el cableado inferior, las protecciones, los sensores ADAS, las baterías auxiliares, el alternador y la corrosión de los anclajes de suspensión.