El `Saab 9-3 Convertible I`, producido de `1998` a `2002`, deriva todavía mucho del 900 NG, aunque recibió numerosas mejoras y motores turbo B204/B205, con Aero/Viggen `2.3` B235R según mercado. Para el mantenimiento del Saab 9-3, el aceite es el punto central: cambios frecuentes, colador limpio, ventilación PCV actualizada y turbo enfriado tras uso intenso reducen lodos y averías caras. La cadena de distribución se vigila por ruido en frío; cassette DI, bujías correctas, tubos de vacío, refrigeración y soportes de motor condicionan el ralentí estable. El cabrio añade costes propios: bomba hidráulica, cilindros, sensores de posición, juntas, desagües, ajuste de ventanillas y humedad en maletero o suelo. Desde `120 000 km`, revisar tren delantero, cremallera/mamparo, silentblocks, frenos, corrosión periférica y neumáticos, porque una carrocería abierta fatigada se vuelve ruidosa y menos estanca.