El `Rover 800` de `1996` a `1999` corresponde a los últimos años del gran modelo R17 antes del Rover `75`. La gama se centra en los `2.0` T-Series atmosférico o turbo y en el KV6 `2.5`, que sustituyó al V6 Honda en las versiones altas. Para el mantenimiento del Rover 800, hoy pesa más la edad que el kilometraje: aceite frecuente, correa de distribución fechada, refrigeración limpia, frenos, trenes y cableados deben estar documentados. El T-Series necesita revisar fugas de aceite, turbo en Vitesse, encendido, correa y radiador. Los primeros KV6 montados en el `800` pueden ser más sensibles que los posteriores del Rover 75: vigilar sobrecalentamiento, termostato, bomba de agua, tres correas y fugas de refrigerante. Desde `120 000 km` o tras periodos parado, inspeccionar tuberías de freno, pinzas, silentblocks, amortiguadores, corrosión en bajos, pasos de rueda, suelo y soportes, porque algunas piezas específicas ya son lentas de localizar.