El `Rolls-Royce Ghost I`, producido de `2009` a `2014`, acercó la marca a una berlina más compacta que el Phantom, aunque sigue siendo pesada, lujosa y compleja. Su V12 biturbo N74B66A de `6.6` litros entrega unos `570 CV` y trabaja con caja automática ZF de `8` marchas. Para el mantenimiento del Rolls-Royce Ghost, lo esencial es conservar un historial anual estricto: aceite premium, refrigeración, encendido, batería, suspensión neumática, dirección, frenos y neumáticos. Las primeras unidades suelen combinar poco kilometraje con largos periodos paradas, lo que envejece juntas, manguitos y módulos. Desde `80 000 km` hay que revisar fugas de aceite, temperatura de refrigerante, bobinas, sensores, golpes de cremallera, compresor, balonas, brazos delanteros y desgaste interior de neumáticos. Discos, pastillas y líquido de frenos merecen inspección frecuente por el peso del coche.