El Nissan Primera `P10`, en sus últimos años europeos `1995-1997`, sigue siendo una alternativa muy seria frente a Ford Mondeo, Peugeot 406, Volkswagen Passat B4 y Toyota Carina E. Para un propietario actual, su valor no está solo en el tacto de conducción: combina técnica Nissan sencilla, suspensión cuidada para la época y una carrocería que pide vigilancia con la edad. Berlina, cinco puertas y familiar comparten la misma lógica. En un Primera P10, lo decisivo suele estar en pasos de rueda, bajos, frenos traseros, silentblocks, bieletas, manguitos y calidad del refrigerante, más que en una avería espectacular.