Lanzado en Japón como Airtrek en `2001` y vendido después como Mitsubishi Outlander I, este SUV compacto se adelanta a la ola de crossover familiares del Nissan Qashqai. Su receta es sencilla: carrocería práctica, motores gasolina atmosféricos, caja manual o automática hidráulica y tracción delantera o AWD según versión. Para el propietario, hoy debe tratarse como un Mitsubishi antiguo pero usable a diario: no hay híbridos ni CVT moderna, pero sí mucha atención a corrosión, correa de distribución, silentblocks, trenes rodantes y fluidos. La fiabilidad llega por mantenimiento regular y revisión honesta de bajos, no por ausencia total de puntos débiles.