El Mercedes-Benz SLK R170 llegó en `1996` con una idea muy eficaz: un roadster compacto que podía usarse como coupé gracias al techo rígido electrohidráulico Vario-Roof. Frente a BMW Z3 y Porsche Boxster 986, no buscaba solo deportividad pura, sino uso todo el año, confort y una solución técnica muy Mercedes. Para el propietario de un Mercedes-Benz SLK R170 de primera fase `1996-2000`, el mantenimiento debe empezar por techo, juntas, drenajes, hidráulica, corrosión y alimentación eléctrica. Un SLK que arranca bien pero huele a aceite hidráulico en el maletero puede inmovilizar más que un motor cansado.