El 323 S VI (BJ) de `1998-2003` refleja bien la transición de Mazda entre la técnica sencilla de los noventa y los compactos más modernos de los años 2000. Según mercado y año aparecen motores gasolina y diésel, entre ellos el `2.0` gasolina de código FS en fases tardías y variantes RF/DiTD diésel. Para un propietario actual, eso obliga primero a identificar bien la unidad concreta. Dentro de la familia Mazda 323, esta berlina sigue siendo bastante legible mecánicamente y puede envejecer bien, pero solo si encendido, inyección, refrigeración, frenos y suspensión se han llevado con rigor. Hoy el estado real del coche depende más de su mantenimiento acumulado que de la teoría del modelo.