El Mazda 2 de segunda generación en su fase Takumi `2012-2013` destaca por una receta bastante simple: poco peso, motor gasolina atmosférico y una mecánica fácil de seguir para un propietario atento. Ahí está gran parte de su interés actual. Dentro de la familia Mazda 2, esta etapa tardía no debe verse como una versión técnicamente compleja, sino como una fase bien equipada de un urbano japonés que depende mucho más del mantenimiento acumulado que de cualquier sofisticación de origen. Eso significa que una buena unidad no es solo la que arranca y no hace ruidos extraños. También debe enseñar un historial lógico de aceite, frenos, neumáticos, refrigeración y batería, porque a esta edad los pequeños descuidos urbanos pesan más que la propia simplicidad del coche.