El Maserati GranTurismo I se presenta en Ginebra en `2007` y permanece hasta el facelift de `2017`, con una carrocería Pininfarina que envejece mejor que parte de su electrónica. Deriva del mundo Quattroporte V, pero funciona como un auténtico gran turismo de cuatro plazas: más emocional que un Porsche 911, menos extremo que un Ferrari California y más utilizable que muchos Aston Martin DB9. Para un propietario, su larga vida comercial es una ventaja si el mantenimiento separa bien año, motor, caja y campañas.