El Lancia Y tipo `840` llegó en `1995-1996` para sustituir al Y10 y se mantuvo hasta `2003`. Técnicamente parte de una base pequeña de Fiat, pero su carrocería de Enrico Fumia, los colores vivos, el Alcantara y las versiones LX o Elefantino le dieron una imagen mucho más Lancia. Frente a Peugeot 106, Renault Clio o Volkswagen Polo, no era el más amplio ni el más práctico, sino el más distintivo. Para un propietario actual, un Ypsilon 840 se conserva revisando óxido, frenos, neumáticos, escape, limpiaparabrisas, luces, airbag y pequeños fallos de masa. Un kilometraje bajo ya no basta, porque humedad, paradas largas y trayectos cortos envejecen una citadina de más de veinte años.