Jaguar presento el X-Type a finales de 2000 y lo llevo al Salon de Ginebra en marzo de 2001 para entrar de lleno en el territorio de las berlinas premium compactas dominado entonces por el BMW Serie 3. Para su propietario actual, ese punto de partida sigue siendo util. El X400 no debe tratarse solo como un Jaguar atractivo por empaque o historia, sino como una berlina compacta que exige orden con fluidos, refrigeracion y transmision si se quiere contener el coste de uso con los anos. Como fue una puerta de entrada a la marca, hoy conviven unidades muy cuidadas con otras que han ido estirando revisiones y pequenas averias. Por eso conviene pensar menos en prestigio y mas en rutina tecnica. Un X-Type bien mantenido puede seguir siendo fino y agradable; uno con retrasos en servicio suele empezar por detalles pequenos y termina acumulando avisos, vibraciones y gasto mecanico innecesario.