El X-Type Estate se suma a la gama en marzo de 2004 y da a Jaguar un familiar compacto para pelear con referencias premium como el BMW Serie 3. Para su propietario, ese detalle importa porque no es solo una berlina con mas maletero. El Estate suele vivir con mas carga, mas viajes largos y a veces mas uso de remolque o vacaciones, de modo que castiga de otra forma embrague, transmision, trenes y refrigeracion. Por eso, con los anos, la diferencia no la marca el escudo sino el orden del mantenimiento. Un Estate con aceite cambiado a tiempo y sintomas pequenos atendidos pronto puede seguir siendo confortable y bastante sereno. Uno con revisiones estiradas o vibraciones ignoradas se vuelve caro por acumulacion. Si la idea es conservarlo muchos anos, conviene tratarlo como un familiar de trabajo fino pero exigente, no como un Jaguar que se sostendra solo por imagen o por haber llevado una vida aparentemente tranquila.