Restilizado para 2014, el Infiniti Q70 siguió siendo una berlina grande muy minoritaria frente a Serie 5, Clase E o A6. Precisamente por eso hoy resulta interesante, pero también exige una lectura más fina. Conserva la base Y51 del primer Q70 2013-2014, mejora presentación y equipamiento, y mantiene una carrera comercial llena de combinaciones mecánicas. En segunda mano, el problema no es solo encontrar una unidad buena, sino entender exactamente qué versión se está viendo, porque bajo una carrocería casi idéntica conviven motores, potencias y mercados bastante distintos.
La documentación oficial de Infiniti muestra una gama amplia. En Estados Unidos, el folleto 2018 recoge un V6 3.7 de 330 CV, un V8 5.6 de 420 CV y una Hybrid de 360 CV, mientras que algunas tarifas europeas también listan un 2.2d de 170 CV. La transmisión es automática y la tracción puede ser trasera o AWD según versión. Además, la cercanía con la Q70L restyling complica bastantes anuncios. Antes de calcular costes reales, toca cerrar por VIN la combinación correcta de motor, transmisión y mercado.
El punto documentado más claro es el recall NHTSA 24V-470: ciertos Q70 de propulsión 2014-2019 y Q70 Hybrid 2014-2018 pueden montar un árbol de transmisión con resistencia insuficiente y sin aviso previo. En una 2WD, ese papel es la primera exigencia seria. Más allá de eso, los manuales oficiales fijan aceite motor 5W-30 y ATF Nissan Matic S para la caja automática. En una Hybrid, el historial también debe ser coherente con el sistema Direct Response Hybrid y la batería de ion-litio; en gasolina o diésel, unas facturas claras pesan más que un kilometraje bajo pero mal explicado.