Lanzado en 1995, el Elantra II deja las líneas rectas del inicio de gama Hyundai para convertirse en un verdadero compacto mundial, más redondo, mejor equipado y con más ambiente que las primeras versiones de la marca en Europa. Frente a un Volkswagen Golf, no juega el mismo prestigio, pero sigue siendo una propuesta muy racional en ocasión: habitáculo correcto, mecánica simple y piezas todavía legibles. Hoy el tema ya no es tanto la ficha técnica como el estado de conservación. Quien mire también un Hyundai Accent Hatchback I o la familia Hyundai Elantra encontrará la misma lógica de cribado por conservación.