Lanzado en 1995, el Ford Galaxy de primera generación es fruto de una colaboración con el grupo Volkswagen, compartiendo su plataforma con el VW Sharan y el SEAT Alhambra. Diseñado para ofrecer el máximo espacio a las familias numerosas, destaca por una generosa modularidad y motorizaciones robustas procedentes en su mayoría del banco de órganos de VW.
La elección más común y reconocida en diésel es el 1.9 TDi de Volkswagen, extremadamente robusto siempre que se siga el mantenimiento (especialmente el escrupuloso cambio de la correa de distribución). En gasolina, los 2.0L y 2.3L son sólidos, mientras que el V6 2.8L, aunque potente, sufre en ocasiones de problemas con las bobinas de encendido y una cadena de distribución que puede aflojarse con alto kilometraje, requiriendo una intervención compleja.