El Z4 G29 regresó en 2018 a una receta más clásica: biplaza, capota de lona, centro de gravedad bajo y desarrollo compartido con Toyota. En el mercado de ocasión, suele ser el Z4 más fácil de recomendar, siempre que no se caiga en el extremo opuesto. No es un deportivo antiguo fácil de manipular, sino un roadster moderno que debe estar impecable en mecánica, electrónica y presentación.
Los motores B48 y B58 son una buena base, y la caja ZF 8HP le sienta muy bien al coche. La verdadera criba se hace en la calidad del mantenimiento, la batería de 12 V, el funcionamiento de la capota, el estado de los frenos y los neumáticos, y la coherencia general del comportamiento. En el M40i, el diferencial, los frenos grandes y las temperaturas de uso merecen un examen más riguroso. Un buen G29 debe parecer nítido, rápido y totalmente sereno.