Fabricado a partir de julio de 2024, el BMW i4 renovado mantiene su fórmula de coupé eléctrico de cuatro puertas, pero aclara la gama y moderniza la interfaz y la presentación. Frente al Tesla Model 3, apuesta menos por la ruptura que por una síntesis muy BMW entre placer de conducción, acabado y versatilidad. Esta fase introduce sobre todo un verdadero `xDrive40`, que aporta más claridad entre las versiones de tracción trasera y la variante M.
La gama se articula ahora en torno al `eDrive35` de `286 CV`, el `eDrive40` de `340 CV`, el nuevo `xDrive40` de `401 CV` y el `M50 xDrive` de `544 CV`, con batería de `83,9 kWh` en las versiones superiores y carga DC de hasta `205 kW` (`180 kW` en el eDrive35). En esta generación, el análisis de mantenimiento debe centrarse en la calidad de las cargas rápidas repetidas, el precalentamiento, la coherencia de las autonomías, la estabilidad de la refrigeración y el comportamiento del reductor, especialmente en los coches que alternan autopista y HPC.
Al comprar, un buen i4 LCI debe mostrar una aceleración progresiva, un consumo creíble y ninguna alerta térmica ni de carga. Como siempre en un eléctrico pesado y rápido, hay que vigilar la batería de 12 V, los neumáticos traseros, los frenos a veces poco solicitados, la geometría y el estado del tren rodante. Las versiones xDrive y M50 exigen aún más rigor en neumáticos y simetría de desgaste. Aquí el historial de carga, las actualizaciones de software y el comportamiento real en prueba valen más que un simple kilometraje bajo.