El restyling de `2016` da a la `Mulsanne` su rostro definitivo y, de alguna manera, su papel de ultima gran Bentley del viejo mundo. El coche gana presencia, ordena mejor la oferta e introduce derivadas mas marcadas como la `Speed`, todo ello sin traicionar la filosofia de base: una limusina artesanal, muy pesada, muy llena de par y construida para impresionar tanto por su ambiente como por su manera de rodar.
Frente a una Mercedes-Benz Clase S Maybach, la `Mulsanne` restyling parece menos digital y mas encarnada. El `V8 6.75 litros` sigue siendo el alma del modelo, mientras la `Speed` suma una dosis de firmeza y presencia mecanica que sorprende en un coche de este tamano. El modelo sigue exigiendo un nivel de mantenimiento irreprochable, sobre todo al final de su carrera, cuando muchos ejemplares rodaron muy poco.