Con el restyling de `2012`, el `RS5 Coupé 8T` se convierte para muchos en la versión más atractiva del primer `RS5`: el mismo `V8` atmosférico, pero en un conjunto más maduro y visualmente más actual. Frente a un Porsche 911 o a un Mercedes Clase C muy potente, sigue siendo más GT rápido y completo que coche de agresividad pura. Precisamente por eso gusta tanto en ocasión, pero exige una base técnica muy sana.
Mecánicamente se mantiene el `4.2 FSI`, la `S tronic` y el `quattro`, así que siguen mandando las mismas preguntas: encendido, carbonilla en admisión, calidad del aceite, refrigeración y seguimiento serio de la caja. En esta fase tardía también hay que leer ruedas y frenos mayores, más equipamiento y, por tanto, más electrónica que debe funcionar con lógica. Un buen restyling no solo debe parecer más moderno que el primero; también debe sentirse más redondo.
Antes de comprar hay que juzgar la gana de girar del `V8`, la calidad del ralentí, la lógica de cambios de la `S tronic`, cualquier vibración al cargar, el estado del tren delantero, los frenos y todo el paquete de refrigeración. Los coches reprogramados o muy transformados visualmente merecen prudencia extra, porque suelen ir en contra de la calidad que estas versiones deberían ofrecer. Un buen `RS5` restyling se siente sereno, preciso y entero; uno malo se delata por respiración perezosa, problemas de temperatura o un chasis cansado.