Cuando Aston Martin recupera el nombre DBS en 2018, ya no es para una simple variante mas tensa del DB11. La DBS Superleggera asume directamente el papel de insignia termica con un `V12 biturbo` de `725 CV`, una aerodinamica muy trabajada y una presencia espectacular. Donde un Porsche 911 apuesta por compacidad y precision, la DBS juega la carta del exceso y del par sin filtro.
Pese a su nombre, no es un coche ligero en sentido literal, sino una GT extremadamente rapida que depende de su cambio `ZF de 8 marchas`, de su diferencial electronico y de unos frenos enormes para mantener el rango. La version `Ultimate` lleva el concepto aun mas lejos. Es un coche capaz de recorrer mucha distancia a mucha velocidad, siempre que su mantenimiento este a la altura de una mecanica sobrealimentada tan potente.