La DB11 Volante acertaba al apoyarse en el `V8 4.0` `M 177` de `510 CV`: para un gran cabrio de viaje, suele ser el motor mas justo. Menos masa sobre el eje delantero, mas fluidez y una verdadera capacidad para viajar sin volver el coche un GT exhibicionista. Frente a un Porsche 911 Cabriolet, la DB11 Volante se siente mas grande, mas noble y bastante mas relajada.
Ese planteamiento cambia la logica de mantenimiento respecto al coupe. El asunto real no es solo el motor, sino la calidad de la capota, la manera en que envejece la carroceria y el nivel de suavidad que conserva la `ZF8`. Una Volante debe filtrar bien, mantener compostura y seguir siendo silenciosa en lo que promete. Un coche demasiado seco, crujiente o mal mantenido pierde atractivo enseguida.