Lanzado en 2002, el Alfa Romeo 156 GTA Sportwagon combina la línea elegante del familiar italiano con las prestaciones del mítico V6 `3.2` Busso de `250 CV`. Fabricado en pocos ejemplares, se impone como un break de excepción capaz de rivalizar en encanto con los familiares deportivos alemanes de la época. Su habitáculo con baquets Recaro y su sonido de escape único lo convierten en uno de los youngtimers italianos más deseables. Dentro de la familia 156, es la variante más extrema y exigente.
El V6 `3.2` 24V (mecánica de interferencia) exige rigor absoluto con la correa de distribución: hay que respetar `60.000 km` o de `3` a `4` años como máximo e instalar siempre una bomba de agua de turbina metálica. El diferencial de origen es frágil a carga fuerte, así que el montaje de un autoblocante Torsen `Q2` es muy recomendable para fiabilizar la caja de `6` velocidades y mejorar la motricidad del tren delantero.