El segundo NSX no es solo un V6 turbo con ayuda electrica. Es un superdeportivo hibrido complejo, con DCT de 9 marchas, motores delanteros y una logica de refrigeracion muy exigente, y todo ello debe estar sano a la vez para que el coche tenga sentido como compra usada.
Eso ensancha el filtro respecto al NSX I: comportamiento de la caja, salud de la bateria y del inversor, historial de software y desgaste de consumibles importan mucho. Un buen NSX II debe sentirse continuo, rapido y estable. Uno descuidado se convierte enseguida en un problema de especialista.