Presentado en 2000, el primer MDX dio a Acura un SUV familiar de siete plazas con V6 3.5, caja automática de 5 marchas y sistema VTM-4. Su interes actual sigue siendo claro: transporte familiar práctico, mecánica Honda conocida y una sensación más fluida que muchos rivales grandes de la época.
Lo que importa hoy es la documentacion. Correa y bomba de agua, comportamiento de la caja, mantenimiento del sistema trasero y estado de frenos cuentan más que el equipamiento. Un MDX cansado se vuelve pesado y caro de poner al dia con rapidez.
Para comprar importa menos la presentación que el historial. Una buena unidad cambia con suavidad, frena recto, no hace gruñir el diferencial trasero y conserva un tren delantero sereno pese al peso. Una caja que duda en caliente, frenos fatigados o un sistema integral sin mantenimiento son señales claras de abandono.