Lanzado en 2007 sobre una base técnica cercana a la del Golf, el primer Tiguan encontró rápido su sitio entre el compacto elevado y el SUV familiar, compitiendo directamente con el Seat Ateca. La posición de conducción es buena, el tamaño sigue siendo razonable y el habitáculo envejece a menudo mejor que el de muchos rivales. Pero en el mercado de ocasión español, no hay que dejarse seducir solo por la imagen seria del modelo: un Tiguan I se juzga primero por su historial de motor, su transmisión y su mantenimiento, más que por la altura al volante.