El Phaeton restyling sale en 2010 sin cambiar su silueta general: Volkswagen afina los bloques ópticos, moderniza la consola central, integra el sistema de infoentretenimiento RNS 850 y mejora la conectividad. Frente al Mercedes Clase S W221 y al BMW Serie 7 F01, el Phaeton restyling continúa apostando por la discreción absoluta: ningún signo exterior de lujo ostentoso, pero un nivel de acabado y aislamiento acústico difícil de igualar en el segmento. La fabricación sigue siendo íntegramente manual en la Gläserne Manufaktur de Dresde, lo que garantiza una continuidad de calidad perceptible en la durabilidad de los ensamblajes interiores. La clientela objetivo sigue siendo la misma: compradores que conocen el verdadero valor de un Phaeton sin necesidad de exhibirlo.
La gama mecánica se racionaliza tras el restyling. El 3.0 V6 TDI (códigos CEXA/CEXB, 240 CV) sustituye ventajosamente al V10 TDI, que desaparece: ganancia de fiabilidad significativa y consumo normalizado. El 3.6 V6 FSI (280 CV) ocupa el lugar del 3.2 V6 en gasolina, con una gestión del motor más refinada. El W12 se actualiza (códigos BRN/BRP/BTT) y se beneficia de una cartografía mejorada respecto a los códigos BAN/BAP de primera generación. Todas las motorizaciones siguen acopladas a la transmisión 4Motion y a la Tiptronic de 6 velocidades. A partir del restyling 2010, Volkswagen ofrece frenos de carbono-cerámica opcionales en los W12. Estos discos tienen un rendimiento extraordinario, pero su sustitución supera los `4.000 €` por tren — un punto crítico a verificar antes de comprar un ejemplar W12.
El mantenimiento del Phaeton restyling sigue las mismas reglas que la fase 1, con algunas particularidades ligadas a las nuevas motorizaciones. El 3.0 TDI CEXA/CEXB es globalmente fiable pero sensible al atasco del EGR con uso urbano intensivo: un trayecto de autopista mensual de al menos 30 minutos ayuda a mantener el circuito limpio. Los cambios de aceite deben acortarse a `15.000 km` como máximo. En los W12 restyling, las bobinas de encendido siguen siendo el punto de vigilancia prioritario; el circuito de frenado carbono-cerámica opcional exige un líquido de frenos específico y una intervención por un especialista homologado. La suspensión neumática heredada de la fase 1 sigue siendo una fuente de averías inmovilizantes en ejemplares envejecidos: compresor, electroválvulas y correctores de asiento merecen un diagnóstico específico.