El Amarok II nace de la alianza con Ford y comparte su base con el Ranger. Mejora confort, equipamiento y seguridad, pero añade electrónica, asistentes y software; un uso mal documentado puede convertirlo pronto en un vehículo costoso.
Según el mercado aparecen sobre todo los 2.0 TDI, el V6 3.0 TDI y a veces el 2.3 de gasolina. El V6 encaja mejor con carga y remolque, mientras los 2.0 TDI sirven con un perfil adecuado. El cambio automático de 10 marchas y la tracción integral exigen probar maniobras, temperatura, actualizaciones y neumáticos.
Aunque todavía es reciente, puede haber trabajado duro en remolque, obra o fuera del asfalto, con accesorios de 12 V o reprogramaciones. Hay que revisar caja, asistentes, estanqueidad de la caja, bajos y mantenimiento; un fallo de software o batería puede contaminar todo el uso diario.