El Amarok I atrajo a quienes buscaban un pick-up menos rústico, con mejor comportamiento en carretera y una cabina doble más cuidada. Esa buena presencia puede ocultar años de remolque, carga, obras, barro o intemperie; por eso importan más las huellas reales de trabajo que el aspecto exterior.
En esta fase 2010-2016 predominan los 2.0 TDI y 2.0 BiTDI CFPA, CNEA, CSHA o CNFB, con propulsión o 4Motion y cambio manual o automático según versión; el 2.0 TSI es marginal. Conviene reconstruir el uso: remolque, homogeneidad de neumáticos, puentes, transmisión, intervalos de aceite, bajos y caja de carga.
Antes de comprar hay que arrancar el diésel en frío y revisar tracción, caja de cambios, puentes, suspensión trasera, chasis, caja y anclajes del remolque. Volante bimasa cansado, BiTDI sin buen soplado, vibraciones, caja deformada o corrosión de uso anuncian un ejemplar agotado.