El Toyota iQ fue un micro urbano de cuatro plazas producido de 2008 a 2014 y presentado como el cuatro plazas más pequeño del mundo. Con solo 2,99 metros, alojaba a cuatro ocupantes gracias a ingeniería minuciosa: diferencial desplazado, pedalera compacta y asiento del acompañante adelantado.
Desarrollado junto a Aston Martin, que lo vendió en edición limitada como Cygnet, el iQ demostraba el saber hacer de Toyota en ingeniería compacta. Sus 13 airbags lo convertían en uno de los coches pequeños mejor protegidos de su época.
En mantenimiento importan motores pequeños de gasolina, manual o automático, frenos, neumáticos, suspensión, refrigeración, electricidad, climatización, carrocería e interior. Historial, desgaste urbano, ruedas y prueba dinámica son importantes. Pese a sus logros técnicos, no tuvo el éxito esperado por su precio alto; hoy el Toyota Aygo X ocupa el espacio urbano expresivo y el Toyota C+pod eléctrico es su evolución lógica.