El `Toyota Celica T20 1996-1999` corresponde a los últimos años de la sexta generación, como coupé, liftback o cabrio según mercado, con `1.8 7A-FE`, `2.0 3S-FE`, `2.0 3S-GE` y algunas variantes más deportivas.
Para el mantenimiento del Toyota Celica, el punto fijo es la correa de distribución: en los motores A y S conviene renovar correa, rodillos, bomba de agua, retenes de árboles de levas, retén del cigüeñal y refrigerante hacia `80 000-100 000 km` si el historial no está claro.
El `7A-FE` es sobrio y sencillo, pero pide aceite limpio, encendido y ralentí estable; los `3S-FE` y `3S-GE` aguantan kilómetros si se vigilan tapa de válvulas, distribuidor, bobinas, refrigeración, consumo de aceite y ruidos del tensor, sobre todo tras parones invernales. En un T20 envejecido hay que revisar caja manual o automática, embrague, sincronizadores, palieres, silentblocks traseros, frenos, neumáticos, techo solar o capota, bajos, pasos de rueda y suelo del maletero.