El `Toyota 86 II 2021-presente`, llamado GR86 en muchos mercados, pasa al bóxer atmosférico `2.4 FA24D` D-4S, siempre con propulsión, caja manual de `6` marchas o automática de `6` marchas y diferencial trasero Torsen. Para el mantenimiento del Toyota 86, el FA24D exige más disciplina de lo que su imagen de coupé sencillo sugiere: aceite `0W-20` de calidad, nivel comprobado muy a menudo, filtro abierto si hay dudas e intervalos más cortos en circuito o conducción muy sostenida. Los primeros informes documentan restos de RTV en la toma de aceite y caídas de presión en curvas largas a derechas; sin generalizar, cualquier uso en pista justifica control de presión, cárter adaptado, refrigeración de aceite e historial claro. En carretera, vigilar picado, consumo de aceite, bobinas, bujías, inyectores D-4S, ralentí y actualizaciones. Caja, diferencial, frenos, neumáticos, rodamientos, geometría, silentblocks y amortiguadores deben revisarse tras cada uso fuerte, sobre todo con neumáticos adherentes.