El `Seat Altea Freetrack`, lanzado en `2007`, combina la base del Altea XL con mayor altura libre, protecciones exteriores y, en la mayoría de versiones, tracción total tipo Haldex. En el mantenimiento del Seat Altea, por tanto, hay que sumar a los controles PQ35 habituales el grupo trasero, semiejes, fuelles, bomba Haldex y cuatro neumáticos iguales en medida y desgaste. Los motores clave son el `2.0 TDI` BMN de `170 CV` con FAP y el `2.0 TSI` BWA de `200 CV`. En el diésel mandan correa, EGR, regeneraciones del FAP, turbo, inyectores piezo y volante bimasa; en el gasolina, aceite frecuente, bobinas, PCV, taqué de bomba de alta, consumo de aceite y carbonilla de admisión. Si monta DSG DQ250, el servicio de aceite cada `60 000 km` es crítico. Desde `100 000 km`, revisar también climatización, limpiaparabrisas verticales, sensores ABS, silentblocks, geometría y frenos, porque el peso y la tracción cargan más los trenes.