El `Rover 75`, producido de `1999` a `2004` antes del restyling, es una berlina de viaje confortable con motores K-Series `1.8`, KV6 `2.0`/`2.5`, diésel BMW M47R/CDT y cajas manuales o automáticas. Para el mantenimiento del Rover 75, no basta una revisión anual genérica: aceite, refrigerante, correas KV6, caja automática, frenos, trenes y desagües del plénum protegen directamente la fiabilidad. El `1.8` exige vigilar junta de culata, termostato, purga y nivel de refrigerante. En los KV6 cuentan las tres correas de distribución, el termostato plástico y una temperatura estable. El CDT no usa correa de distribución, pero necesita filtros limpios, caudalímetro, manguitos, EGR y aceite frecuente. Los desagües del plénum obstruidos pueden mojar la electrónica; desde `120 000 km`, revisar también silentblocks, muelles, desgaste interior de neumáticos, tuberías de freno corroídas y suavidad de la caja automática.