El `Rover 45 Hatchback RT`, fabricado de `1999` a `2005`, es la evolución modernizada del `400`, con puesta a punto Rover y motores de gasolina K-Series `1.4`, `1.6` y `1.8`, diésel L-Series `2.0` y CVT ZF en algunas versiones. Para el mantenimiento del Rover 45, conviene priorizar sistema de refrigeración, aceite, correa de distribución, frenos y tren delantero. Los K-Series no perdonan pequeñas pérdidas de refrigerante: emulsión, sobrepresión, calefacción irregular o temperatura inestable obligan a revisar junta de culata, termostato, tapón del vaso y purga. El diésel L-Series es más resistente, pero necesita historial de correa, manguitos de admisión estancos, turbo limpio y EGR controlada. En hatchback con poco uso, revisar también CVT, escape, tuberías de freno, silentblocks, rótulas y desgaste interior de neumáticos desde `120 000 km`.