El Peugeot 607 lanzado en 1999 sustituyó al 605 como gran berlina de carretera, con 4.877 m de largo y batalla de 2.800 m. La gama inicial combinó gasolina 2.2 16V, 3.0 V6 ES9J4S de 207 CV y diésel 2.2 HDi DW12 de unos 133/136 CV, con cambio manual o automático de 4 marchas. Para mantener fiable un Peugeot 607, conviene hacer aceite anual, seguir la correa según motor, limpiar refrigeración, purgar frenos y revisar módulos de confort.
Los fallos documentados se concentran en el 2.2 HDi: FAP/aditivo, módulo de precalentamiento, turbo, juntas y avisos anticontaminación. En el 3.0 V6, vigilar radiador, temperatura, bobinas y fugas; en automático, las primeras unidades pueden bloquearse o dar tirones por el bloque hidráulico.
Un 607 envejecido también exige revisar elevalunas, airbag, sensor de lluvia, suspensión pilotada, trenes y batería 12 V, porque la electrónica tolera mal tensiones bajas.