El Nissan Serena `C23M`, vendido en Europa de `1995` a `2000`, conserva una lógica muy próxima al Vanette utilitario: carrocería alta, acceso mecánico limitado, base robusta y uso familiar o profesional. Frente a Toyota Previa, Mitsubishi Space Gear y Volkswagen Transporter compactos, vale más por mantenimiento que por refinamiento. Las fichas europeas confirman sobre todo el diésel `2.3 D LD23` de `75 hp` y `55 kW`, con caja automática en algunos mercados. Para mantener un Serena C23M conviene mirar temperatura, fluidos, neumáticos, frenos y transmisión antes que equipamiento. Un monovolumen viejo, a menudo cargado, parece sencillo, pero se vuelve caro si radiador, manguitos, correa, inyección, neumáticos o caja se han dejado al final de la lista.