El Nissan Navara III `D40` llegó en `2005` como un pick-up más grande y rutero que el D22, con plataforma `F-Alpha` y una imagen cercana a los modelos norteamericanos. Para mantener un Navara, esta generación no significa menos trabajo, sino trabajo mejor priorizado: bajos limpios, chasis inspeccionado, aceite correcto, refrigeración estable y transmisión vigilada. Frente a Toyota Hilux VII y Mitsubishi L200 IV, el D40 temprano resulta más cómodo y potente, pero los años `2005-2007` necesitan más método que confianza ciega.